¿Qué es y por qué te afecta tanto?
Para fabricar glóbulos rojos tu cuerpo necesita tres cosas — como para hacer una pared. Necesitas ladrillos (el hierro), cemento (la eritropoyetina, una hormona que producen los riñones) y albañiles (tu sistema inmunitario, que coordina todo el proceso). Cuando los riñones se dañan, falta cemento. Pero muchas veces el problema no es solo ese — son los albañiles los que fallan. La inflamación crónica hace que tu cuerpo no utilice bien ni el hierro ni la eritropoyetina, por mucho que te los den.
El resultado es un cansancio profundo, debilidad, dificultad para concentrarte y falta de aire con esfuerzos mínimos. Es mucho más que un número bajo en un análisis. La anemia renal afecta a tu vida diaria, a tu trabajo, a tu capacidad de disfrutar. Y a menudo se trata de forma genérica — más hierro, más EPO — sin investigar por qué no respondes como deberías.
¿Esto te suena?
- Tienes enfermedad renal y un cansancio que no se va con nada
- Te ponen hierro y EPO pero la hemoglobina no sube como debería
- Nadie te ha explicado por qué estás tan cansado si "los análisis no están tan mal"
- Quieres saber si hay opciones más allá del tratamiento habitual
Conocimiento especializado en anemia renal
Llevo más de una década investigando por qué muchos pacientes renales no responden bien a los tratamientos convencionales para la anemia. Mi tesis doctoral (UIB, 2016, Summa Cum Laude) profundizó en dos de las complicaciones más frecuentes de la enfermedad renal crónica — la anemia y el hiperparatiroidismo — y en la conexión entre el metabolismo de la vitamina D y la producción de glóbulos rojos.
Esto es lo que investigo, esto es lo que conozco. Si tu anemia renal no responde como debería, puedo evaluarte de forma diferente.